Al día siguiente María
no se acercó al ágora, hizo rápidamente los trabajos de casa,
esperó en el jardín-huerto y poco después de medio día empezaron
a venir sus amigos, el primero en llegar fue Timoteo un no parecía
asustado y saludó a María
Timoteo. - Shalom, María,
gracias por tu ayuda, las cosas andan mal para nosotros, estoy en
casa de Yago el hermano de Juán, ambos primos de Jesús.
María. - Shalom, ¿No es
muy peligroso, creo que están estrechando el cerco sobre él?¿No
sería mejor que estuvieras en otra casa?
Timoteo. - No, queremos
que sienta nuestra presencia y además nos habla de cosas de Jesús.
Poco a poco fueron
llegando. Entonces María comenzó su relato.
REBECA
Cuando
murió Sara, Isaac contaba unos ventipocos años, y Abrahan volvió a
casarse y tuvo mas hijos que se fueron a otras tierras, Isaac se
hacía mayor y Abraham mandó a su criado a buscar esposa para Isaac
en su pueblo, no en Canaán, pues las cananeas eran idólatras. Su
criado no sabía como elegir y oró a Dios, estaba a la entrada de la
ciudad y había un pozo y pensó que la primera mujer que viniera a
por agua y le diera a él y a sus camellos, esa sería la elegida y
así fue salió Rebeca e hizo exactamente eso, cual sería su
sorpresa cuando se enteró que era hija de Batuel y que este era
sobrino de Abrahán, hizo la petición a su familia y se la llevó.
Rebeca quedó embarazada después de algún tiempo pues era demasiado
joven aunque Isaac ya contaba cuarenta años y cuando quedó
embarazada, fue un embarazo penoso pues eran gemelos que peleaban en
su propio vientre y tuvo un sueño en que Dios le decía “tendrás
dos hijos el mayor servirá al menor”. Por fin dio a luz a dos
gemelos, el primero en nacer estaba cubierto de pelo y era grande y
fuerte y se llamó Esaú mientras que el otro era todo lo contrario y
se llamó Jacob. Esaú era cazador y Jacob se dedicaba más a las
labores de la casa y acompañaba mucho a Rebeca y para ella fue su
hijo favorito.
Se
cuenta que estando Jacob haciendo un guiso, llegó Esaú hambriento y
le dijo a su hermano, dame de comer de ese guiso, Jacob le dijo pero
antes véndeme los derechos de primogenitura, Esaú acepto y comió.
Hubo
un episodio parecido al de Sara con el Rey de Guetar e Isaac se hizo
pasar por hermano también, pero afortunadamente el rey se dio cuenta
del engaño.
Aparte
de todo Esaú tomó por mujeres a cananeas y esto no fue del agrado
de sus padres.
Isaac
era ya viejo y estaba casi ciego, entonces decidió bendecir a su
hijo Esaú y le dijo ve a cazar y hazme un guiso que voy a
bendecirte, Rebeca escuchó esto y decidió actuar, dijo entonces a
su hijo Jacob que cogiera dos cabritos, los sacrificara, que ella
haría un guiso, le puso las ropas de Esaú y una piel sobre el
brazo. Y así fue como Isaac bendijo a Jacob pensando que era Esaú,
para evitar la ira de Esaú Jacob se fue a la tierra de su tío Labán,
hermano de Rebeca y cuando llegó Esaú se enfureció mucho pero su
padre ya había hecho su bendición y no había nada que hacer.
Sara
murió alejada de su hijo Jacob que tanto amaba.
Y
María terminó el relato.
No hay comentarios:
Publicar un comentario