BIENVENIDA

He aceptado el catolicismo desde la libertad de mi pensamiento, y soy tolerante con los demás, como también me gusta que lo sean conmigo. Soy hija, madre y abuela,y también esposa, mi edad no creo que sea importante. He sido alumna de la Escuela de Navales y después de ser administrativa, he vuelto a las aulas de la Universidad, no por obligación sino por gusto.
Pinto un poco, escribo un poco y compongo música.
Me gusta la música, el arte, la cocina y un largo ect. de cosas. Y me gusta vivir la vida intensamente.

sábado, 7 de julio de 2012

DINA


Al día siguiente se reunieron otra vez, todos estaban llenos de preguntas, la historia de estas mujeres era su propia historia, entonces cuando llegó María y tras el “shalom” reglamentario empezaron a exponer sus preguntas.
Timoteo.- María, siempre en la sinagoga nos hablaron de los doce hijos de Jacob pero nunca nos habían hablado de Dina. Se habla de las Doce Tribus de Israel aunque en realidad son trece ya que José tiene dos tribus Efrain y Manasés, ¿Dina no formó una tribu?
María. -Entre nosotros y vosotros lo sabéis que cuando se habla casi siempre se mencionan a los hombres, pero es muy poco frecuente que hablen de una mujer, pero Dina tiene una historia que yo os contaré
DINA
Jacob había comprado un campo al Rey Hamor de aquel país y allí se estableció.
Dina salió a conocer a las mujeres de aquel país y Siquem el hijo del rey se enamoró y yació con ella, él la amaba de verdad y le dijo a su padre que se la pidiera por esposa a Jacob y así pasó, sus ofertas fueron generosas pero Jacob puso una condición de que se circuncidaran él, el príncipe y su pueblo y así fue, pero cuando estaban pasando los mayores dolores por la circuncisión, Simeón y Leví, hermanos de padre y madre de Dina llegaron y pasaron a filo de espada al rey, al príncipe y a los demás hombres y se llevaron a las mujeres y niños y todas sus riquezas.
Dina murió sola al lado de su madre, mientras vivió.

María. -Cada vez que pienso en esta historia siento un escalofrío ¿Que pensáis?
Abigail. -Se me ocurren unas cuantas preguntas, ¿Ella correspondía a ese amor? ¿No era algo bueno para ella casarse con el príncipe? Las mujeres no escojemos a nuestro esposo.
María. - No Abigail, no escogemos, pero esperemos que algún día si lo hagamos, no sé si fue violación o no, pero seguro que si su padre la casara con quien el quisiera, ella se sentiría igual que violada.
Timoteo. -¡Estoy horrorizado! Que crueldad innecesaria la de Simeón y Leví, esto es muy distinto de lo que nos dijo Jesús.
María. -Así es eran unos asesinos, ladrones y cobardes, y dejaron a su hermana sin poder formar su tribu.
María hizo un descanso pero les dijo que todavía no habían hablado de las mujeres anteriores y que lo harían después de un rato.



No hay comentarios:

Publicar un comentario