BIENVENIDA

He aceptado el catolicismo desde la libertad de mi pensamiento, y soy tolerante con los demás, como también me gusta que lo sean conmigo. Soy hija, madre y abuela,y también esposa, mi edad no creo que sea importante. He sido alumna de la Escuela de Navales y después de ser administrativa, he vuelto a las aulas de la Universidad, no por obligación sino por gusto.
Pinto un poco, escribo un poco y compongo música.
Me gusta la música, el arte, la cocina y un largo ect. de cosas. Y me gusta vivir la vida intensamente.

martes, 17 de julio de 2012

TAMAR 1


María siguió releyendo el Libro de la Ley, hacía unos días que no salía al ágora, pero si se había cruzado por las estrechas calles de Jerusa con algunos de sus amigos, en aquel momento fue abordada por Timoteo.
Timoteo. -Shalom, María, hace días que no te vemos, ¿De quien nos vas a hablar?
María. -Shalom, a ti también, si en estos días estuve hilando el lino que he comprado el otro día en el ágora y solamente salía, por aquí, cerca de mi casa, pero no os olvido, sabéis que no, que estáis en mi corazón, ¿Siguen estando María y Juán con Yago?
Timoteo. -Si están todavía, Juán piensa en Éfeso para ir a hablar de Jesús y María se irá con él pues ya sabes lo que le encargó Jesús.
María. -Si ya sé y eso para Juán le hará comprender mas hondamente a Jesús, avísame antes de que se vallan, ya sabes que me gustaría verlos. Entonces iré mañana al ágora, pero al atardecer, si ves a los demás se lo dices ¿Si?.
Y en eso quedaron.

Al día siguiente al atardecer, María estaba allí y poco a poco fueron llegando todos, no había dicho el nombre todavía se saludaron y comenzó a hablar:
María. - Hoy os voy a hablar de Tamar.



TAMAR
Judá tomo por esposa a una cananea llamada Súa y esta le dio tres hijos Er, Onán y Selá. Cuando Er fue mayor tomo por esposa a Tamar también cananea, pero obró el mal y Dios lo mató, por la ley del levirato Onán debía tomar a Tamar para dar descendencia a su hermano, pero no quería y cuando realizaba el coito se desparramaba por fuera, así que enojó a Dios y también le mató, Selá era demasiado joven y quedaron en esperar a que fuera mayor.
Pasó el tiempo, Judá enviudó y Selá ya era mayor pero Judá no quería entregárselo a Tamar.
Tamar esperaba y se cansó, sabía que Judá iba a pasar por un camino y se sacó las prendas de viuda, se vistió de prostituta y se fue a su encuentro. Cuando él la vio le preguntó su precio, ella respondió que un cabrito, pero él en ese momento no lo tenía, entonces quedaron en que mientras la deuda no fuera pagada él le daría su sello y su bastón y así fue Judá entró en Tamar y esta quedó embarazada, cuando su estado era ya evidente, le llegó la noticia a Judá, este se encolerizó con su nuera y fue a castigaría pero ella le entregó el sello y el bastón y le pidió el cabrito. Judá dijo entonces. - “Soy tan culpable como tú”. Tamar dio a luz a dos gemelos que fueron Fares y Zara.

María guardó silencio, ya era tarde, el Sol se había metido y la oscuridad empezaba a invadir el ágora. Abigail que estaba muy interesada preguntó. - ¿Cuando hablaremos de Tamar?
María. -Mañana mismo a la misma hora.
Ellos asintieron.


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